En esta nueva edición del boletín nº 25 dedicado a la Gestión de la Diversidad en los Medios de Comunicación, compartimos con vosotros y vosotras un artículo de opinión de Mª Dolores Martínez, técnica del proyecto de Gestión de la Diversidad en la delegación de Fundación Cepaim en Valencia.

Mª Dolores presenta una panorámica de cómo los medios de comunicación nos ofrecen una visión sesgada de la realidad obviando la riqueza de las diferentes variables de la diversidad y descubriendo estereotipos que limitan nuestra visión sobre determinados colectivos o grupos.

Nuestro papel en esta situación no es la de meras espectadoras o espectadores, sino que debemos asumir nuestra parte de responsabilidad individual si queremos que la diversidad sea una constante en nuestra realidad.


 

 

¿Comunicamos realidad?

 

boletin-25-gestion-diversidad-medios-comunicacionEn una sociedad hiperconectada la información que se nos ofrece ¿informa o deforma la realidad? Los medios son transmisores de valores y estos, a su vez, socializadores de la audiencia. Radio, televisión y prensa escrita son los grandes clásicos, pero la irrupción de las tecnologías de la información y de la comunicación (TICS) nos ha proporcionado plataformas como Facebook, Instagram, Twitter, donde la inmediatez y el impacto prevalecen, en muchas ocasiones,  frente a la calidad de lo que se publica.

 

Al mismo tiempo, la aparición de los Smartphone y las tabletas han hecho que el uso de internet sea cada vez más habitual, relegando a un segundo plano el uso de los ordenadores, y consiguiendo captar a un sector de la población que, si no fuese por sus dispositivos móviles, seguiría desconectado.

 

Esta facilidad para el acceso y la difusión de la información debería provocar un cambio en nuestra actitud ante la comunicación, según la cual no podemos responsabilizar únicamente a quien redacta y publica, sino también a quien recibe la información y el uso que hace de ella. Este cambio de actitud implica ser socialmente responsables con nuestras opiniones, promover  la reflexión y el debate crítico, y permitir, o al menos intentar, la promoción de estilos de vida inclusivos donde la diversidad no sea un factor discriminatorio sino integrador.

Algunos medios específicos en Responsabilidad Social sí tienen en cuenta el tratamiento de las diferentes variables de la diversidad, pongamos ejemplos como www.ethic.es o www.agorarsc.org pero si nos centramos en los medios generalistas, estos no suelen tener en cuenta esas variables, es más se invisibilizan o dan una perspectiva negativa, aunque sea de forma inconsciente.

Ante esto, la pregunta es clave ¿qué papel juegan los medios de comunicación en la construcción de una sociedad diversa? ¿Se ve representada las variables de la diversidad, y la voz de las minorías[1]?

Una de las variables de la diversidad que mayor controversia presenta es la diversidad religiosa. La religión se ha intentado relegar a un espacio íntimo y personal del ser humano, siendo evidente que una en una sociedad secularizada, las religiones no sólo continúan estructurando la vida de muchas personas, sino que se convierten en un factor aglutinador o de cohesión de numerosos grupos.

Algunos medios en su afán de comunicar, generar controversia e incluso espectáculo, sin perder la ferviente actualidad,  publican noticias y artículos de opinión al respecto, evidenciando en dicho contenido un vacío o insuficiencia de matices que provocan en las personas lectoras una visión generalista y estereotipada.

Con el calor del verano surgió la polémica, y el burkini tomó titulares que invitaban más a la confrontación – “Cárceles de tela[2]” (16-8-2016  La Razón); “La ‘burkini fashion` no es bienvenida[3]” (15-08-2016 El País) – o la necesidad de tomar partido entre dos posiciones contrarias y a veces irreconciliables -“Bikini vs hiyab: histórico partido de vóley femenino[4]” (8-8-2016 El mundo)-, obviando matices y dando paso a debates beligerantes, promoviendo actitudes racistas, con el consiguiente rechazo a otras religiones.

De ahí la responsabilidad de la profesión periodística de romper con la hegemonía de la religión católica, y respetar otras minorías religiosas haciéndolas visibles.

En algunos casos la noticia es toda una declaración de intenciones sobre la lucha contra la discriminación, pero el uso de los titulares sensacionalistas e incluso alarmistas genera un efecto contrario en las personas lectoras.

Noticias como “Electrocutado un niño de 12 años en Miramar “ [5]  prestan una atención injustificada a la nacionalidad  lituana del menor cuando no es relevante dicho dato: qué más da de donde sea, es un menor y lo importante es el suceso, no su origen. Otro ejemplo es el de una emisora nacional que emitía este titular “Nueva avalancha de inmigrantes en cuatro pateras” promoviendo un alarmismo  ante el proceso migratorio utilizando la palabra “avalancha”.

Centrándonos ahora en la diversidad de género el tratamiento que los medios han realizado a la cobertura de los juegos olímpicos es otro claro reflejo de la sociedad patriarcal en la cual vivimos, cosificando y sexualizando los cuerpos de las mujeres en vez de informar y valorar el esfuerzo y la profesionalización de las deportistas.

Así lo demuestra la última investigación de la Cambridge University Press[6] donde evidencia las divisiones de género y la utilización de un lenguaje sexista en el deporte. Se analizaron más de 160 millones de palabras, mediante el Cambridge English Corpus, donde examinaban como el lenguaje que se utiliza, tanto en los medios como por parte de la ciudadanía, puede mostrar nuestros estereotipos de género. Entre las conclusiones que revela la investigación vemos cómo se menciona con mayor frecuencia a los hombres frente a las mujeres y cómo la referencia que se hace de las mujeres se centra en su apariencia, ropa, vida personal o estética, más que en su carrera deportiva o logros.

Titulares e imágenes cubiertos de sexismo absoluto como por ejemplo “Winifer Fernández, la belleza dominicana por la que nos encanta el vóley” (05-08-16 Marca buzz), [7]“Carolina Marín, la niña que admira a Nadal, primera no asiática que gana el oro” (19-08-2016 la información.com), “Rivas, el hombre que convirtió en oro las rabietas de Carolina” (19-08-2016 Diario As), “ Lydia Valentín, una Hércules con maquillaje “ (18-08-2016 ABC Deportes), “La otra pasión olímpica de Mireia Belmonte”  ( 11-08-16 ABC).

Por mucho que los datos del Consejo Superior de Deportes pongan de manifiesto el hecho de que las mujeres obtienen mejores resultados que los hombres, y que el medallero olímpico tenga 9 medallas femeninas frente a las 8 masculinas[8], el tratamiento de la información sigue atribuyendo los logros a los entrenadores, poniendo el eje en el cuerpo de las mujeres más que en los resultados de sus competiciones o infantilizando sus conductas. En resumen, un periodismo misógino que no atiende a la diversidad e invisibiliza los resultados de las mujeres deportistas de élite (y de las mujeres deportistas en general).

Ante esto las reflexiones son diversas, e incluso exigentes ya que el tema lo requiere. Teniendo en cuenta que muchos medios de comunicación no tienen incorporada la perspectiva intercultural y de género, ¿cuál sería la solución? ¿Formación en las universidades? ¿Ética en las editoriales?

No se trata de decirle a  las y los profesionales de la comunicación como deben hacer su trabajo, ni sentenciar a ningún medio, simplemente queremos poner en el punto de mira la necesidad de contemplar y mostrar la realidad desde un enfoque integral donde tengan cabida todas las variables de la diversidad.

 

By Dolores Martinez

Fundación Cepaim.

 

[1]  El término minoría es una categorización psicológica dentro de la demografía, que se refiere a un grupo de población humana numéricamente inferior y con ciertas creencias y costumbres en común, que permiten definir y diferenciar a sus miembros entre todos los habitantes de la sociedad o comunidad mayoritaria a la que pertenecen. Parte menor de los individuos que componen una nación, ciudad o comunidad y que puede referir por la raza, lengua, ideología, religión, u orientación sexual e identidad de género, etc. https://es.wikipedia.org/wiki/Minor%C3%ADa

[2] http://www.larazon.es/opinion/columnistas/carceles-de-tela-JF13348313#.Ttt1XcvfL5rGyvc

[3]  http://elpais.com/elpais/2016/08/14/opinion/1471192115_913937.html

[4] http://mundo.sputniknews.com/deporte/20160808/1062688254/voleibol-egipto-alemania.html

[5] http://www.levante-emv.com/sucesos/2016/09/30/electrocutado-nino-12-anos-miramar/1473622.html

[6] http://www.cambridge.org/about-us/news/aest/  

[7] http://buzz.marca.com/winifer-fernandez-la-belleza-dominicana-por-la-que-nos-encanta-el-volley/3775

[8] http://elpais.com/elpais/2016/08/21/media/1471803501_011503.html

 

Noticia del Boletín nº25 del Área de Igualdad, Gestión de la Diversidad y no discriminación de Fundación Cepaim financiado por la Dirección General de Migraciones, Ministerio de Empleo y Seguridad Social y el Fondo Social Europeo.

 
 
Autor: Fundación Cepaim

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