Nuestra querida Reyes, ya hace un año desde tu partida, ya hace un año desde tu fallecimiento, un año en esta casa, CEPAIM, que tú ayudaste a fundar, junto a otros compañeros de viaje,  sin escuchar tus palabras, tus propuestas, tu vitalidad, tus sueños, pero tú sabes que permaneces entre nosotros a través de tus recuerdos, de tus escritos, de tus proyectos, de tus ideas.

 Hoy podríamos recordarte de tantas y tantas formas, pero releyendo tus escritos nos hemos encontrado con aquellas palabras que tú recogiste de un grupo de jóvenes de San Luis en el viajea Senegal que hiciste junto a nuestros compañeros Demba Baye; Fatoumata,  Danso y Nabil Mesli, en el año 2006. Son palabras que tu escribías desde ese profundo amor por África, palabras tan actuales que nos siguen marcando la senda de nuestro trabajo diario en CEPAIM, trabajar con las personas y sobre las causas de las injusticias. Hoy queremos recordar juntos aquellos testimonios que tú recogíasen Senegal:

 “Nuestros jóvenes se van porque aquí no queda trabajo que hacer. Este ha sido siempre un barrio próspero, la gente trabajaba. Unos iban lejos, en grandes barcos durante una semana, otros cada noche salían a pescar y al amanecer traían suficiente pescado para que las mujeres vendieran durante el día, El pescado se vendía no sólo en la región deSt. Louis sino que iba al resto del país. Los últimos años han sido la catástrofe. En las aguas mar adentro frente a nuestra costa pescan los blancos, sus grandes barcos arrasan con todo el pescado, podemos ver las luces desde aquí, hay grandes ciudades, son los barcos que se quedan ahí meses, llevan todo lo necesario para vivir, son como ciudades tan grande como nuestro barrio. Y a ellos no les pedimos papeles, vienen, se instalan, se llevan todo nuestro pescado. Si nuestros jóvenes se tienen que ir a sus países a buscar trabajo es porque ellos han venido antes al nuestro a quitarnos el trabajo que sabemos hacer y hemos hecho toda la vida aquí. Si a nuestros jóvenes no les gusta salir del barrio para instalarse en otro sitio de la ciudad, ¿cómo les va a gustar salir fuera, a Europa? Si lo hacen es porque no tienen otro remedio, porque tienen edad de formar una familia, tienen padres que alimentar, hermanas, hijos y no se pueden quedar todo el día en la playa solo mirando el mar”.

Reyes García de Castro.